jueves, 10 de septiembre de 2015

Refutacion al argumento cosmológico

Creo que el argumento tiene varios problemas no en su construcción, si no mas bien en la conclusión de ''Dios lo hizo'' En primer lugar, infiere que dicha causa tiene que ser el Dios monoteísta cristiano, cuando hay una gran variedad de conceptos de dios desde el politeísmo hasta el deísmo. No infiere en que sea un Dios de determinada religión, solo dice que hubo una causa, teniendo en cuenta que pueden ser varias causas. Y no han dado método objetivo para que digan que dicha causa sea divina. Por otro lado, dicha conclusión seria pues, un non sequitur, ya que de dichas premisas, no se sigue que un dios haya sido la causa. Lo otro es que parece cometer es una falacia de equivocación, ya que la causas que suceden en el universo, ex materia, son causas que al ''comenzar a existir'' esta comienza a existir pero de algo que existe anteriormente, la causa del universo según el argumento es ex nihilo, que son causas distintas de los cuales la ultima no se ha probado, aunque me he encontrado de que es ''causa eficiente'', pero esto ya esta presuponiendo a un creador como causa eficiente. También comete una falsa analogía al darle dicha causa (inmaterialidad, aespacial, atemporalidad, etc.) cuando no necesariamente tuvo que tener tales propiedades contrarias al universo, pudo haber sido creado por materia preexistente o algo que no se conoce todavía.  Tanto Michio Kaku como Brian Greene han dado varias opciones para la causa del Big Bang y en ninguna es un ser atemporal, inmaterial, superpoderoso y personal, con cualidades inmateriales que lo hace ademas infalsable. Ademas estudios recientes están considerando que el Big Bang no fue el inicio del universo si no que, fue el inicio del universo como lo conocemos actualmente al empezar a expandirse. http://phys.org/news/2015-02-big-quantum-equation-universe.html Junto con esto existen varios modelos cosmologicos eternos (17) de los cuales no son contradictorios con la evidencia cosmologica actual. También en dicha causa divina hay varios errores en sus características como: Algo atemporal no cambia, por ende todo lo que existe en un estado atemporal no puede crear ya que crear lleva cambio. Las causas son temporales Causa(pasado)--Efecto(futuro) Algo que es solo una mente sin cuerpo, tampoco puede causar algo material, ya que solo la fuerza de voluntad (algo de mi mente) no hace que las cosas ''pop into existence'' ¿Como es un lugar sin espacio? ¿que es la causalidad es un estado aespacial? ¿que es lo aespacial? No se sigue que algo fuera de la dimensión espacio-tiempo como en el universo que existimos, tenga que haber ''nada''. También puede haber otras dimensiones espacio-temporales físicas y naturales que rodean al universo, como la teoría de las cuerdas, propone. 
Dante Sergero

viernes, 14 de agosto de 2015

¿Qué es un ateo?

Origen del ateísmo

La palabra "ateo" evoca una multitud de imágenes en las mentes de los estadounidenses, desde lo valiente hasta lo horrible. De hecho, este término es uno de los más malinterpretados de la lengua inglesa. La etimología de la palabra revela exactamente lo que significa para los ateos mismos, y son los ateos quienes deben saber mejor lo que esta palabra significa.

La palabra "ateo" se deriva del griego "teísmo", que es creencia en un dios o en varios, y "a", que significa "sin". Así, los ateos son personas que carecen de una creencia en un dios o en varios. Contrariamente a la creencia común y a algunos diccionarios antiguos, la gran mayoría de los ateos NO niega absolutamente la extremadamente pequeña posibilidad de Dios. Para negar a Dios categóricamente, un ateo tendría que saber todas las posibles definiciones de Dios, examinarlas todas, y encontrarlas a todas lógicamente auto contradictorias o falsas, y entonces rechazarlas todas. Hacer todo esto requeriría que el ateo fuera omnisciente. Además, los ateos se rehúsan a dar el "salto de fe" desde la evidencia hasta una conclusión que la evidencia no amerita. Los ateos dejan ese error lógico para los teístas. Como los ateos no pueden negar a dios lógicamente, no lo hacen. Cualquiera que diga que los ateos hacen una declaración global tan simplista sencillamente no está familiarizado con la literatura del ateísmo.

Círculos cuadrados


¿De dónde vino esta confusión? Primero, hasta hace poco las únicas personas que hablaban en público sobre el ateísmo eran clérigos. Mas allá de este poco afortunado hecho, existe la idea de que uno puede negar la existencia de un dios específicamente definido si la definición de tal dios lleva a una auto contradicción lógica. Por supuesto, lo único que significa tal auto contradicción es que un dios determinado no puede existir, tal como no puede existir un círculo cuadrado, porque las cosas lógicamente auto contradictorias por definición no pueden existir.

Bien, entonces los ateos son personas que carecen de una creencia en uno o varios dioses. ¿Qué significa esto? Bueno, significa que los ateos han adoptado tal postura porque se dan cuenta de que la carga de la prueba acerca de si algo es lógicamente cierto siempre descansa sobre los hombros de la persona que lo afirma como cierto. De modo que el teísta que afirma que Dios existe está obligado a demostrar esa postura. Esto se hace ofreciendo "pruebas" físicas o lógicas y tratando de llegar a una conclusión lógicamente convincente. Cuando el ateo le pide al teísta que presente su evidencia, la evidencia es insuficiente para concluir que existe un dios, sin importar cómo se defina "dios". Casi todos los filósofos admiten esta realidad.

Fe contra experiencia


El teísta, sin embargo, tiene una "salida". El teísta dice que aun cuando no haya pruebas lógicas (racionales) a favor de la existencia de un dios, no obstante uno debería aún aceptar la idea de un dios en base a la fe. La fe es básicamente creer algo sin evidencia adecuada ¡porque uno quiere creerla! Los ateos se rehúsan a dar este "salto de fe" o creer cualquier cosa por fe, pues entienden que hacerlo sería simplemente mentirse a uno mismo. Los ateos y la mayoría de las demás personas consideran que la mentira es inmoral. Adicionalmente, la religión es la única área que se basa en el concepto de fe. Es cierto que a menudo usamos descuidadamente la palabra "fe" cuando lo que en realidad queremos decir es "confianza basada en la experiencia". Por ejemplo, cuando llegamos a un semáforo con luz roja de alto, nos detenemos y esperamos a que se ponga en verde. No tenemos fe en que se pondrá en verde, sino que tenemos confianza en que ocurrirá, basada en nuestras experiencias pasadas con la luz roja del semáforo. Sabemos que 999 de cada 1000 veces, la luz roja se pasará al verde. Si nunca hemos visto antes una luz roja, no sabríamos qué hacer la primera vez que nos la encontráramos. Si nos detuviéramos y esperáramos que se pusiera en verde sin antes haber visto jamás un semáforo en rojo, entonces estaríamos actuando en base a la fe.

La fe también sufre de muchos problemas adicionales. El conocimiento se adquiere mediante la razón y nunca mediante la fe. El conocimiento requiere de hechos, verificación independiente de los hechos, y una amplia aceptación final de los mismos. La fe no proporciona un método para obtener hechos o verificarlos. En cambio, la fe es puro deseo fantasioso; deseamos que algo sea de tal manera, aunque no podamos probar su veracidad racionalmente, así que lo creemos de todos modos.
Falta de evidencia

El ateo, por supuesto, permanece abierto a cualquier prueba adicional o evidencia que el teísta pueda ofrecer. Si alguno de sus argumentos resulta convincente, el ateo lo aceptará. Mientras tanto, el ateo vive su vida sin dios, o como si no hubiera dioses. Aunque el ateo no dice dogmáticamente que no es posible ningún dios, el ateo piensa que es sumamente improbable que exista alguno. Después de todo, los creyentes han estado ofreciendo supuestas "pruebas" a favor de la existencia de Dios durante más de mil años, y todas esas pruebas han fracasado ante el análisis lógico. Es bastante improbable (aunque ciertamente, remotamente posible) que alguien presente nuevas pruebas válidas en el futuro.

Una vez que el ateo ha barrido toda la "basura teológica", ¿qué queda? ¿Hay alguna razón para existir? ¡Por supuesto! Los ateos sabemos que la humanidad debe enfrentar muchos problemas difíciles. Sin un dios, los seres humanos somos la única fuente de las soluciones. Esta Tierra es nuestro hogar y es el único que tenemos. Las generaciones pasadas han dedicado sus vidas a mejorar las condiciones de vida aquí en la tierra. Los seres humanos actuales continuamos en esta empresa a favor de nosotros mismos y de las generaciones futuras. Por lo tanto, los ateos sentimos que el "propósito" de la vida es hacer feliz a la gente y dejar el mundo en mejores condiciones que cuando aparecimos en él. Algunas personas llaman "humanismo" a este modo de vida. Los ateos lo hacen alimentando a los hambrientos, vistiendo a los desnudos, mejorando la salud, etc. Cada persona puede ayudar hasta el límite de sus capacidades. Nos hacemos felices haciendo felices a otras personas.

Pues muy bien, digas tal vez; pero ¿cómo puedes saber que esto sirve como motivación para todos? ¿No hay personas que necesitan sentir que hay vida después de la muerte, o que hay un dios cuidándolos? Los ateos replican que si tú necesitas de la religión, y si esas creencias te hacen feliz, entonces puedes ser creyente. Los ateos están a favor de la total libertad religiosa. De todos los grupos, nosotros hemos estado entre los más perseguidos por nuestras posturas, así que nosotros, más que todos los demás grupos, comprendemos la importancia de la libertad de religión (¡y la de no religión!) para todos. Por supuesto, la auténtica libertad religiosa implica el derecho a no creer así como el de creer. Los ateos, claro, piensan que es mucho mejor creer sólo lo que es cierto., pero la gente tiene el derecho de creer en lo que sea, cierto o falso.

¿Qué quieren los ateos?
Bueno, no queremos más que nos dejen en paz y vernos libres de persecuciones y acoso. Queremos ser capaces de decir en público que somos ateos, sin temor a represalias económicas o sociales. Queremos ser libres de distribuir nuestra literatura del mismo modo que las religiones distribuyen la suya. Queremos la misma clase de respeto que da el gobierno a las religiones. Queremos el mismo acceso a los medios masivos de comunicación que tienen las religiones. No queremos ni más ni menos que aquello a lo que tiene derecho cualquier grupo, en una sociedad que se enorgullece de su libertad religiosa y su pluralismo.



por Dr. Gordon Stein, de Atheists United (Publicado originalmente en Sindioses.org)

jueves, 13 de agosto de 2015

Método Histórico


-Que las fuentes sean contemporáneas a los hechos relatados.
Evangelios: Se escribieron entre 15 y hasta 70 años después de los supuestos eventos.

-Que los mismos escritores sean los testigos de los relatos.
Evangelios: Los escritores no son los testigos de los relatos, ademas de ser anónimos, estos fueron griegos y no arameos.

-Que sean diferentes fuentes de los relatos y que estos concuerden/corroboren entre si y no se contradigan.
Evangelios: Solo hay una fuente y se contradicen entre si.

-Que las fuentes sean imparciales y que no estén sesgadas.
Evangelios: Fueron hechas por cristianos para convertir.

La resurrección de Jesús de Nazareth es tan creíble como cuando Zeus envió a Atenea en busca de Hércules, para llevarlo al Olimpo.

¿Se puede demostrar la existencia de Dios mediante la lógica?

No.

En realidad no se puede demostrar la existencia física de nada mediante las matemáticas o la lógica (pero en algunos casos, sí su inexistencia). Esto se debe a que para demostrar la existencia de algo necesitamos evidencia, pero ni las matemáticas ni la lógica son consideradas evidencia científica. Para entender por qué, explicaré las bases de la ciencia y luego las de las matemáticas.

Para empezar, debemos señalar algunos axiomas básicos. Un axioma es algo que se toma como verdad sin demostración, y en general, se trata de tener la menor cantidad de axiomas posibles. Vamos a partir de que el universo existe, nosotros existimos en él y este universo sigue algunas reglas, como la causalidad (toda acción tiene una reacción). Las cosas que existen en este universo interactúan entre sí de alguna manera. Luego, podemos usar esto para descubrir más cosas del universo. Podemos ver objetos porque existe la luz, y esta se refleja sobre algunas superficies, y llega a nuestros fotoreceptores y los hace reaccionar, mandando información a nuestro cerebro que interpretamos como colores.

A las interacciones las llamamos mediciones. Si vemos una luz, estamos haciendo una medición. Si identificamos ondas como sonido, es otra medición. También podemos usar instrumentos de medición, puesto que nuestro sentidos no abarcan todas las posibles reacciones. Por ejemplo, usar metales e imanes para medir campos magnéticos o campos eléctricos, o usar placas fotosensibles para identificar luz fuera de nuestro espectro visible. A medida que conocemos más el universo, podemos usar herramientas de medición más avanzadas.

En todo esto, los esencial es lo siguiente: Para demostrar la existencia de cualquier cosa necesitamos evidencia en la forma de mediciones. Más aún, las mediciones a veces fallan, por eso es que usamos el concepto de replicabilidad. Los experimentos deben ser replicables, es decir que si yo hago un experimento y obtengo un resultado, otra persona puede repetir el experimento en las mismas condiciones y obtener el mismo resultado.

¿Por qué la lógica y las matemáticas no son evidencia? Ambos parten de sus propios axiomas, que no están relacionados con la existencia de un universo compartido. Es decir si partimos de nuestros axiomas previos, no hay nada que diga que la lógica y las matemáticas son "verdad" a partir de evidencia empírica.

Las matemáticas fueron desde el inicio una herramienta para ayudarnos a resolver problemas y a conocer el mundo (por ejemplo, geometría significa "medición de la tierra" y se usaba justamente para calcular distancias), pero la realidad es que la "veracidad" de las matemáticas depende de nuestro conocimiento del universo en primer lugar. Tratar de conocer más al universo partiendo de las matemáticas implicaría un argumento circular. Creamos a las matemáticas basadas en nuestro conocimiento de la realidad, por lo tanto no podemos hallar en ellas un descubrimiento fuera del conocimiento previo.

Por poner un ejemplo. Sir Isaac Newton es conocido por formalizar la física clásica con algunos principios básicos salidos de la evidencia. Más rigurosamente, él creó un modelo de la física. Pero este modelo fue creado a partir de mediciones inexactas. En este modelo no hay límite de velocidad, así que o la luz se debe mover a velocidad infinita o es posible moverse más rápido que la luz. Ahora sabemos que ambas opciones son imposibles, pero lo sabemos a partir de la evidencia, no de las matemáticas. Usando el modelo de Newton, ninguna cantidad de cálculos y demostraciones nos va a demostrar que la velocidad de la luz es inalcanzable para objetos que parten del reposo, ni que el tiempo se distorsiona para objetos que aceleran. Estas cosas las descubrimos mediante la evidencia, y a partir de esta se crearon nuevos modelos físicos (relatividad general y relatividad especial) que incorporan los nuevos fenómenos y los explican junto con los fenómenos antes conocidos.

¿Entonces, quiere decir que las matemáticas no sirven para resolver problemas del mundo real? Esto sería un error. Las matemáticas siguen siendo una herramienta útil, lo que ocurre es que debemos estar consientes de que la exactitud de nuestros resultados dependerá siempre de qué tan precisos sean nuestros modelos. Podemos usar la física clásica para resolver problemas de trenes porque se mueven a velocidades muy inferiores a la de la luz y los errores de tiempo son despreciables. En cambio no podemos usar este método para satélites de GPS, pues el error (aunque relativamente diminuto) sería de casi un metro por día en el ecuador, un error que sí es problemático pues al cabo de unos días las calles de todo el mundo estarían completamente desalineadas con el modelo del GPS.

Todo resultado matemático debe ser comprobado. Un ejemplo reciente y famoso es el bosón de Higgs. El modelo que usamos predice que debe existir un bosón de Higgs. Pero lejos de decir que las matemáticas demuestran su existencia, se debió hacer un experimento que pudo haber concluido que el modelo estaba mal (no aparecía nada cuando el modelo predecía que sí debía aparecer) o que se sostenía (aparecía un bosón de Higgs donde el modelo decía que aparecería).

Luego de todo esto regresamos al inicio. Una prueba lógica-matemática de la existencia de Dios necesita partir de algunos axiomas que no son necesariamente ciertos. Se necesitaría comprobar esos axiomas mediante evidencia. En caso de no ser posible, entonces la demostración no corresponde a la realidad en absoluto. Así como yo puedo demostrar matemáticamente que existe un triángulo plano de lados 3, 4 y 5 cm (en contraposición a uno de lados 3, 4 y 8 cm, que es matemáticamente imposible), pero eso no me dice nada sobre su existencia en el universo real.

Si la definición de Dios evade toda posible evidencia, entonces tenemos una situación en la que no hay diferencia si existe o no. Y si mantenemos nuestro principio de que las cosas que existen en nuestro universo interactúan con el medio de alguna manera, deberíamos concluir que ese Dios no existe dentro de nuestra realidad.
 
Fuente: http://falaci.blogspot.com.ar

viernes, 24 de abril de 2015

El origen de la vida II



Fue hace 4000 millones de años (más o menos). En un paisaje violento de radiaciones cósmicas, erupciones volcánicas y lluvias de meteoritos, la vida daba sus primeros chapoteos. Desde hace poco más de medio siglo, los científicos intentan averiguar cómo fue que algo sin vida se transformó en otra cosa capaz de crecer, reproducirse y morir. Para eso producen teorías y experimentos de química prebiótica. La química que precedió la aparición de la vida. Se ha reunido mucha información. Explicaciones que intentan resolver el entuerto no faltan. Pero ¿quién realizó el primer experimento?, ¿a quiénes se les ocurrieron las ideas que permitieron planearlo?

Espontáneamente generada
 
Hasta el siglo XVII, era creencia común que Dios había creado las plantas y los animales. También se aceptaba que ciertas criaturas se formaban espontáneamente a partir de distintas materias primas. Los gusanos y las moscas, del estiércol; los piojos, del sudor humano; las luciérnagas, de las chispas de las hogueras.

La generación espontánea estaba avalada por respetadas personalidades. La habían defendido Aristóteles, Plotino, San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Algunos arriesgaron recetas. El alquimista Johann Van Helmont (siglo XVII) publicó cómo fabricar ratones con trapos viejos y un poco de trigo.
A partir del siglo XVII, varios experimentos probaron que los seres vivos se forman solamente a partir de seres vivos. Uno de los trabajos más recordados, con microbios, es el del químico Louis Pasteur. En los años 60 del siglo pasado, los resultados de Pasteur se abrieron paso con dificultad en medio de creencias milenarias. Los acompañaba una idea igualmente reciente y provocativa. La del biólogo Charles Darwin, quien aseguraba que la vida, como la conocemos, es la consecuencia de un lento proceso evolutivo regido por la selección natural.
La teoría que surgió del frío 
Aleksandr Ivanovich Oparin era ruso de nacimiento, fisiólogo vegetal de carrera, bioquímico por vocación. Nació en 1894 en Uglich. Estudió, y después enseñó, en la Universidad de Moscú. La teoría que desarrolló en los años 20 fue el germen de la visión actual sobre el origen de la vida.
Cuando Oparin era estudiante universitario, los biólogos rusos enseñaban que los primeros seres vivos habían sido autótrofos (capaces de fabricar su propio alimento, como las plantas), y se habían formado por generación espontánea a partir de grumos de carbón. A Oparin, que había leído y aceptaba la Teoría de la Evolución de Darwin, la idea no le cerraba. “Yo no lograba imaginar la aparición repentina de una célula fotosintética a partir de dióxido de carbono, nitrógeno y agua -escribió Oparin-. Por eso, llegué a la conclusión de que primero debieron haber surgido, mediante un proceso no biológico, las sustancias orgánicas de las cuales se formaron, más adelante, los primeros seres vivos, organismos que al principio eran heterótrofos y se alimentaban de las sustancias orgánicas del ambiente.”
El 3 de marzo de 1922, Oparin presentó su postura en una reunión de la Sociedad Botánica Rusa, de la que era miembro. Fue escuchado y reprobado con igual cortesía. Era una especulación teórica que carecía de apoyo experimental.
Sin desalentarse, Oparin escribió un librito titulado El origen de la vida. Con cierta reticencia, y a pesar del rechazo rotundo de un árbitro científico, la obra fue publicada por la editorial El Trabajador Moscovita. Salió a la venta en noviembre de 1923 (aunque llevaba fecha de edición de 1924). Se vendió bien. Pronto se convirtió en una rareza bibliográfica. Fuera de Rusia prácticamente no se difundió hasta 1965.
De lo simple a lo complejo 
En 1936, Oparin presentó una versión revisada y ampliada de El origen de la vida. Sostenía: el carbono arrojado por los volcanes se combinó con vapor de agua, formando hidrocarburos. En el océano, esas moléculas se hicieron más complejas y se amontonaron en gotitas llamadas coacervados -acervus, en latín, significa montón-. De a poco, los coacervados fueron adquiriendo las características de las células vivas (ver el recuadro “Requisitos para ser vivo”). Esas células eran microbios anaeróbicos, porque en aquel entonces no había oxígeno en la atmósfera.
Oparin explicó el origen de la vida en términos de procesos físicos y químicos. Una progresión de lo más simple a lo más complejo. Rompió así el círculo vicioso que afirmaba que las sustancias presentes en los seres vivos solamente podían ser fabricadas por los seres vivos. La segunda versión de El origen de la vida fue traducida al inglés por la editorial norteamericana Mac Millan, en 1938. Catorce años después, el libro fue leído por un joven químico norteamericano que merodeaba la Universidad de Chicago en busca de un tema interesante para su tesis de doctorado.
El Señor de los Rayos 
Aquella tarde de otoño de 1951, en un aula de la Universidad de Chicago, el disertante habló de los orígenes. El del Sistema Solar y el de la vida en la Tierra. Especuló acerca de la primitiva atmósfera terrestre y las condiciones que permitieron la formación de las primeras células.
Unos meses más tarde, uno de los jóvenes asistentes a la conferencia se presentó ante el disertante. Le pidió que dirigiera su tesis doctoral. Quería hacer experimentos que reprodujeran el ambiente de la Tierra primitiva. El disertante intentó disuadirlo. El trabajo sería arduo, posiblemente no funcionaría. Porque no pudo convencer al joven, le propuso una alternativa amable: trabajar en el tema durante unos meses. Si no obtenía resultados alentadores, se dedicaría a una investigación más convencional.
El disertante era el químico norteamericano Harold Urey. Había participado en el desarrollo de las bombas atómica y de hidrógeno. El Nobel de Química de 1934 fue para él. El nuevo discípulo era Stanley Miller. Tenía 23 años. Había estudiado Química en la Universidad de California. Llevaba varios meses buscando un tema interesante para su tesis de doctorado.
Los seis meses propuestos por Urey fueron más que suficientes. En unas pocas semanas Miller leyó los escritos de Oparin y Urey, hizo construir un aparato sencillo, realizó un experimento simple y exitoso. Miller mezcló vapor de agua, metano, amoníaco e hidrógeno. Para Oparin y Urey, esos eran los gases presentes en la primitiva atmósfera terrestre. Miller simuló tormentas eléctricas mediante dos electrodos de tungsteno. Con una bobina Tesla produjo descargas de 60.000 voltios.
Una mañana, Miller encontró que el agua dentro del aparato se había vuelto rosa. La analizó cuidadosamente. Encontró aminoácidos, la sustancia de la que están hechas las proteínas. Era la primera prueba experimental que avalaba las ideas de Oparin.
Miller envió sus resultados a Science, una de las revistas científicas más importantes del mundo. “Uno de los árbitros simplemente no lo creyó y retardó la publicación del artículo -declaró Miller tiempo después-. Luego se disculpó conmigo. Fue bastante raro que, aunque Urey avalaba el trabajo, se hiciera difícil publicarlo. Si yo hubiera enviado el artículo a Science por mi propia cuenta, el original todavía estaría en el fondo de un montón. Pero el experimento era tan fácil de reproducir que no pasó mucho tiempo antes de que fuera convalidado”.
Así, mientras al otro lado del Atlántico el grupo de Frederick Sanger obtenía la primera secuencia de aminoácidos de una proteína, y Watson yCrick se devanaban los sesos para descubrir antes que Linus Pauling la estructura del ADN, un estudiante de doctorado enchufaba en Chicago una bobina Tesla y creaba una nueva disciplina: la química prebiótica.
Senderos que se bifurcan 
Después del experimento de 1953, Miller y otros científicos sintetizaron, en condiciones prebióticas, diferentes moléculas presentes en los seres vivos. Casi todos los aminoácidos, azúcares varios y los componentes del material genético.
La teoría de Oparin y el experimento de Miller han recibido críticas. Que la atmósfera de la Tierra no era la que ellos creían, es una de las principales. Lo que prevalece es la idea central. Que la aparición de la vida en la Tierra fue precedida por una secuencia gradual de eventos químicos.El Dr. Stanley Miller sigue enseñando e investigando en la Universidad de California en San Diego. FUTURO le preguntó cuál es el punto más oscuro en la actual concepción científica del origen de la vida. “En mi opinión -respondió el Dr. Miller-, el problema más importante en los estudios acerca del origen de la vida es la naturaleza del primer material genético. El origen de la vida es el origen de la evolución, y para eso se requiere replicación. Además, se necesita que ese proceso de replicación se valga de sustancias prebióticas”.
Hoy se piensa que el primer material genético pudo ser el ácido ribonucleico (ARN). Este ácido sirve como molde para la formación de copias de sí mismo (replicación). Además, como si fuera una enzima, puede modificar su propia estructura y la de otras moléculas.
El mundo del ARN 
La teoría llamada “El Mundo del ARN” postula que al principio aparecieron familias de moléculas de ARN capaces de autorreplicarse. La selección natural favoreció las familias que interactuaban con aminoácidos y guiaban la formación de proteínas. El paso siguiente fue la aparición de membranas. Si un ARN formaba una proteína especialmente apta, pero ésta se diluía en un océano de moléculas, la relación con el ARN original se perdía. Pero si ambos permanecían en un mismo compartimiento, la selección podía actuar sobre la proteína (el fenotipo) favoreciendo la prevalencia de su correspondiente ARN (el genotipo). Las membranas estaban hechas de lípidos, sustancias que en el agua forman espontáneamente pequeñas esferas.
Nuevas enzimas usaron el ARN como molde para la síntesis de un ácido nucleico diferente: el desoxirribonucleico (ADN). Comparado con el ARN, el ADN es más estable y se replica en forma más eficiente. Su condición de doble hélice, dos cadenas enroscadas, permite la existencia de un sistema que corrige y repara los daños que sufre una de las cadenas, usando la otra como molde.
ADN, ARN, proteínas y membranas lipídicas. Estas moléculas están presentes en todos los organismos conocidos. En el momento en que se reunieron comenzó el proceso que originó la increíble diversidad de formas, tamaños, colores, procesos y comportamientos que hoy habitan la Tierra. La evolución de los seres vivos. La anterior es una visión posible de cómo pudo aparecer la vida en la Tierra. Para explicar cada paso del proceso existen al menos media docena de hipótesis, cada una avalada por evidencia experimental. Hay quien piensa que la vida ni siquiera empezó en nuestro planeta (ver Recuadro: “Del polvo (cósmico) venimos”).
¿Se podrá sintetizar vida en condiciones de laboratorio? “Pienso que es bastante probable que el proceso que ocurrió en la Tierra primitiva pueda ser reproducido en el laboratorio -respondió a FUTURO el Dr. Miller-. No me animo a especular cuánto falta para eso.”
A pesar de la confianza de Miller, una sombra aletea sobre los múltiples senderos por los quediscurre la búsqueda del origen de la vida. Es la incertidumbre. Porque aunque alguna vez se consiga sintetizar vida en condiciones de laboratorio, será imposible saber si en aquel entonces, hace 4000 millones de años (más o menos), las cosas ocurrieron realmente de esa manera. Es posible que nunca se sepa cómo fue esa primera chispa capaz de arrancar el motor de la evolución y que nunca más se detuvo.
Requisitos para ser vivo 
Quien aspire a ser vivo deberá estar formado por células. Cada célula estará separada del ambiente por una membrana de lípidos. En su interior, una segunda membrana de igual naturaleza rodeará el material genético. Las células deberán ser capaces de tomar sustancias del ambiente y transformarlas para su propio beneficio. Tendrán que poseer la habilidad de crecer y reproducirse. Es requisito indispensable que, en determinado momento, cesen en sus funciones. Se aceptarán individuos formados por una sola célula (protozoos) y con una única membrana externa (bacterias). Virus, priones y otras entidades que no cumplan estas propiedades, abstenerse.
Del polvo (cósmico) venimos
 
La aparición de la vida ¿fue una consecuencia lógica de la química prebiótica? El astrónomo Fred Hoyle piensa que no: “La formación de una célula viva a partir de una sopa química inanimada es tan probable como el ensamblado de un 747 por un torbellino que pasa a través de un depósito de chatarra”.
Si el tiempo para que se formaran las moléculas precursoras de la vida no fue suficiente, entonces ¿de dónde salieron esas moléculas? Dicen que del espacio exterior. Se han detectado compuestos orgánicos en el polvo interestelar, meteoritos, cometas y las atmósferas de Júpiter, Saturno y Titán. Dentro del meteorito Murchison, que cayó el 28 de setiembre de 1969 en Australia, se encontraron 18 aminoácidos.
Algunos científicos van todavía más lejos. Afirman que lo que vino del espacio exterior fueron directamente seres vivos. La idea lleva el nombre de panspermia, que en griego significa “todo semilla”. El universo lleno de semillas de vida.
En los años 70, los astrónomos Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe anunciaron que sus mediciones de ondas infrarrojas indicaban la presencia de bacterias en la materia interestelar. “Yo me baso en las observaciones -declaró Hoyle en una entrevista-. Yo no digo ‘es absurdo que haya bacterias en el espacio’. La conclusión encaja con las observaciones, entonces es la mejor teoría que tenemos. No me importa si es absurda. Así que no dudé en publicarla. Eso, por supuesto, fue el principio del desastre, del ridículo. ¡Ellos (sus detractores) saben! Nacieron para saber que las partículas en el espacio no son bacterias. Dios habló con ellos”.
Fuente: Universidad Nacional del Nordeste, Argentina

domingo, 5 de abril de 2015

¿Qué evidencias observacionales tenemos del Big Bang?


     Lo primero que tenemos que tener claro para evaluar las evidencias de que el universo pasó por una fase de alta densidad y temperatura es tener claro qué se entiende por Big Bang.
    Segundo, para entender el alcance de las evidencia tenemos que separar los conceptos de Big Bang, universo en expansión y modelo estándar del Big Bang.
    A veces se mantiene la idea falsa de que un universo en expansión implica necesariamente un Big Bang, puesto que las galaxias tuvieron que estar más cercanas en el pasado que en la actualidad y en algún momento la materia debió estar concentrada en un estado de alta densidad y temperatura. Esto no es necesariamente así,  como  demuestra la posibilidad de construir modelos de universo en expansión (como el de Estado Estacionario) donde no hay Big Bang.
    El modelo estándar del Big Bang no es más que un universo en expansión y evolución descrito en términos geométricos locales por una métrica de tipo Friedman-Robertson-Walker donde hubo un Big Bang que dio origen a todos los elementos químicos ligeros (hidrógeno, deuterio, helio y litio).
    Las evidencias que tenemos de que nuestro universo está en expansión son ciertamente rotundas y pueden verse aquí.
    Las evidencias que tenemos de que el universo pasó por una fase de alta densidad y temperatura que dio origen a los elementos químicos ligeros viene de dos hechos principales:
    1. Las observaciones del fondo cósmico de microondas.
    2. Las medidas de abundancias de los elementos químicos ligeros. (ver referencias). En concreto Gary Steigman 2001 señala como evidencia robusta el excelente acuerdo entre la determinación de la densidad de bariones (WB = 0.020±0.001) a partir de las variaciones del fondo cósmico de microondas (unos 400,000 años después del Big Bang), y las medidas (WB = 0.022±0.004) a partir de la proporción de deuterio en el universo actual (unos 12-15 mil millones de años más tarde) y comparar con las predicciones de los cálculos de la nucleosíntesis primigenia (del orden de unos segundos después del Big Bang).

    Las evidencias de evolución como esperada en el modelo del Big Bang también proceden de diferentes tipos de observaciones:
  • Las galaxias muestran diferentes propiedades con el desplazamiento al rojo que son compatibles con los esperado para poblaciones más jóvenes. Por ejemplo:
    1. Las galaxias situadas en cúmulos ricos de galaxias tienden a ser en promedio más azules a mayor desplazamiento al rojo del cúmulo (Efecto Butcher-Oemler 1978, ApJ 219,18 y ApJ 226,559)
    2. La relación entre las imágenes ópticas y de radio de un objeto muestran una tendencia diferente a diferentes desplazamiento al rojo (Chambers and McCarthy 1990 ApJ 359, L9)
  • Los datos indican una época, alrededor de cuando el universo tenía 1/4 de su edad actual, en la que la población de cuásares es más abundante (Croom et al. 2001, MRAS, 322, L29 ; Fan et al. 2001, Astron. J. 122, 2833 o alternativamente Jarvis et al. 2001 y las referencias que se citan)
  • El Universo era más caliente en el pasado. Srianand, Petitjean & Ledoux 2000 han determinado la temperatura del fondo cósmico de microondas a partir de las observaciones del espectro de los átomos de carbono pertenecientes a una nube molecular aislada con un alto desplazamiento al rojo (z = 2.34). La luz  de la nube nos llega desde una época remota del universo, cuando este tenía sólo alrededor de un quinto de su edad actual y muestra que la temperatura del fondo cósmico de microondas rondaba los 10K (unos 263 grados centígrados bajo cero).El modelo del Big Bang predice que esta temperatura debe ser (1+z) veces más alta a desplazamiento al rojo que en la actualidad, es decir, unos 9.1 grados por encima del cero absoluto en el caso de la nube objeto de este estudio. El trabajo de los astrónomos sólo es capaz de precisar que la temperatura del fondo cósmico de microondas en la época de la que procede la luz de la nube debió estar en algún lugar entre 6 y 14 grados por encima del cero absoluto, pero el resultado es perfectamente compatible con la predicción del Big Bang.
  • Christopher J. Miller & Rober C. Nichol de la universidad de Carnegie Mellon (Pittsburgh) han demostrado que las oscilaciones acústicas que se estaban produciendo en el plasma  que formaba el universo cuando este tenía unos ~ 300,000 años (z ~ 1500) pueden ser detectadas en la distribución de materia actual (z ~ 0.1) y comparadas con los datos del Fondo Cósmico de Microondas (CMB) si se traza la evolución temporal correspondiente de las perturbaciones resultando ser perfectamente consistente con el escenario básico del Big Bang+materia oscura fría.
    Fuente: astronomía.net 

jueves, 2 de abril de 2015

La doctrina del ateo

Cuando una persona es disidente politico, para el gobierno es un terrorista. Cuando una persona no tiene doctrinas para los creyentes si tiene doctrinas. Las percepciones siempre van a estar sesgadas y van a recortar la realidad si esto afecta un interes o cuestiona lo establecido por tradicion. Este punto remite a la necesidad que tienen los creyentes de establecer una similitud en el contradictor para poder discutir o debatir en un plano de igualdad y rebajar el nivel del debate hasta puntos como la fe, la creencia, el dogma y las historias biblicas con moralejas. El creyente no soporta la idea de que haya personas que no crean en nada y que no tengan sed de organizarse, agruparse, pertenecer a algo con una autoridad a la cual rendirle algun culto o divinizacion.¿Por que? Porque en su ridiculez ellos creen en serio que nuestra alma corre peligro. De verdad lo creen. 
En forocristiano.net se habla, como hacen tantos, de que el ateismo es una doctrina. Dice el sitio: “El ateismo es la doctrina del ateo, que niega la existencia de Dios”. 
Aquí ya existe un error muy marcado: esta definición da por hecho sin cuestionar ni analizar, la existencia de Dios, que es el punto que el ateísmo trata de refutar. Como definición es pobre, vaga y no tiene absolutamente nada que ver con lo que es el ateísmo. El ateismo no es religión, ni dogma ni doctrina, es sólo no creer en dioses